Realmente, la principal diferencia entre una partida de
póker con límite y una sin límite radica en la cantidad de dinero que se tiene disponible para apostar en una ronda de apuestas. Sin embargo, se deben jugar de forma diferente. En las llamadas partidas sin límite o “
no limit ”, la posición es vital, ya lo que se decide a lo largo de la partida tendrá una mayor relevancia en el destino de las fichas acumuladas o “stack”.
Por otra parte, si en esta modalidad, gracias a la ayuda de la posición, se miente y se logra engañar a algún jugador, es probable llegarse a quedar con todo el stack del contrincante; pero en las partidas con límite o "
limit ", sólo puede ser posible ganar parte de él. Es decir, algunas apuestas adicionales, no todas.
Cabe destacar, que al jugar "
no limit ", existen buenas combinaciones tales como KQ, AK o AQ que tienden a perder parte de su valor, ya que es posible ganar botes pequeños y perder algunos botes más grandes. Pero aquí no acaba todo: dado que cuando se tiene un conjunto que puede doblar al oponente, los pares tienden aumentar la valía al jugar
sin límite . Ciertas parejas como KK y AA también la incrementan significativamente al jugar sin límite. Por ello, es importante poder pillar al rival y obtener todo su stack.
Adicionalmente, al jugar
sin límite es necesario que gestionemos muy buen nuestro dinero y saber calcular el de los rivales de la mano, ya que los vaivenes en la cantidad de fichas podrían perjudicar el juego en gran manera.